sábado, 9 de marzo de 2024

01 - ABSURDO

Eran los tiempos cuando el ferrocarril transportaba a nuestro pueblo por toda la geografía del país. Tiempo en que debido a las distancias los artistas trataban de conseguir actuaciones en núcleos ferroviarios con actuaciones de varios días, también temporadas. En Bahía Blanca, estuvieron presentes en importantes ciclos, personalidades como Aníbal Troilo, juntamente con Atahualpa Yupanqui, Mariano Mores, Miguel Caló, Gregorio Barrios, Alberto Castillo, Palito Ortega, grupos folklóricos y compañías teatrales.


En cierta ocasión Virgilio Expósito viajaba en tren hacia Zárate, coincidiendo en Retiro con Edmundo Rivero que iba a realizar actuaciones a San Pedro. Virgilio y su hermano Homero habían compuesto un vals, todavía inédito, y habían imaginado como el intérprete ideal al "Feo".


Virgilio le dijo a Rivero: "Hemos terminado este vals. ¿Por qué no lo mira a ver qué le parece?"


El inescrutable rostro de Leonel no cambió de expresión, le dio un vistazo y se limitó a contestar: "Sí, como no".


Ya en marcha, Rivero buscó a Virgilio Expósito y juntos fueron al camarote del cantor, donde, viola en mano, según el autor, ejecutó y cantó el vals como si ya perteneciera a su repertorio desde mucho tiempo antes.


Cuando Rivero bajó en la estación Rosario, Virgilio quedó convencido que la elección de quién estrenaría ese nuevo vals había sido acertada y que Edmundo Rivero no tardaría en hacerla conocer, grabándola, dada la excelencia de su interpretación casi a primera vista.


El tiempo comenzó a pasar, y los hermanos Expósito estaban atentos a cada actuación de Rivero y a sus producciones grabadas; pero el vals no aparecía.


Cuando casi un año después se repitió la coincidencia en el tren que desde Retiro cubría el trayecto hacia Zárate, Virgilio volvió a encontrarse con Rivero, quien a modo de saludo, le dijo: "Ya terminé de preparar su vals" Y luego le anunció que cuatro meses después lo grabaría.


Se había tomado doce meses para ajustar debidamente la interpretación del espíritu que emanaba de la música y de la letra. Expósito, consciente del valor agregado que le aportaba Rivero a su vals, pensó que, conocida esta versión del Feo, otros cantantes incluirían el vals en su repertorio. Pero confesaba: "lo grabó con tanta calidad y profesionalismo que fueron muy pocos los que se animaron a cantar ´ABSURDO'".




ABSURDO - Vals 1940

Música: Virgilio Expósito

Letra: Homero Expósito


Ayer estaba recordando

tu casa... mi casa...

¡Portal donde la luna se aburrió esperando,

cedrón por donde el tiempo se perfuma

y pasa!

Y al ver que nos pusimos viejos

y estamos más solos,

siento un vals en tu piano llorar

y me pongo a pensar

si no llora de amor.


Era la era primera

que apaga la ojera

y enciende el rubor,

y una noche -¿te acuerdas?- un beso

debajo del cerezo

sellaba nuestro amor.

Pudo el amor ser un nudo

mas dudo que pudo

luchando vencer...

Una casa era pobre, otra rica...

Fácilmente se explica que

no pudo ser.


Así, por el recuerdo, lloro

tu casa... mi casa...

Tu amor, que está marchito en un estuche de oro

mi amor, que al fin -de darse- se quedó

sin brasas...

Y al ver que nos pusimos viejos

y todo fue en vano,

siento un vals en tu piano llorar

y me pongo a pensar

si no llora de amor.

 

 

Goyeneche grabó este vals acompañado de Néstor Marconi en 1989. 

 

 

Con Néstor Marconi en 1989. 
 


02 - AFICHES

Este vocablo que deriva del francés affiche, y que se utiliza mayormente en países de América, se convirtió en un hermoso tango que construyeron dos personajes talentosos como Atilio Stampone y Homero Expósito. Y como cada tango tiene su historia vale la pena recrear el nacimiento de AFICHES. El propio Stampone que sigue firme en su puesto de mando, dirigiendo orquestas desde su piano creador, recuerda que era una melodía que cada tanto usaba como entrada en Radio El Mundo, la emisora donde conocería a su esposa, la renombrada locutora Lucía Marcó, que presentaba aquellas noches gloriosas de Caño 14, el reducto creado por Stampone con dos socios. Y cuenta: 


- Yo vivía en esa época, año cincuenta y seis,  en el barrio de San Cristóbal y Homero tenía un pequeño bulín frente a mi casa, en Carlos Calvo y Catamarca. Como tenía poco espacio, solía venir a  comer a casa, donde mi vieja preparaba lindos manduques. Cuando terminábamos de comer, yo me sentaba al piano e insistía con esa melodía melancólica que tocaba en la radio y él charlaba un rato con mi madre. Al rato se iba al boliche de la esquina a jugar a los naipes.  Yo seguía dándole al piano porque nunca paré de estudiar.  


Un día Mimo me llama con esa voz de vino tinto que tenía y me dice: 

"Cazá una birome y apuntá: Cruel en el cartel.... , y seguía escribiendo. 


Cuando terminó, me dice: 

"A ver si esta letra pega con esa melodía que tocás en el piano y ya me tenés podrido con ella, que  no me dejás hablar con tu vieja". 


Yo fui al piano y para mi sorpresa, lo probé y encajaba a la perfección. De inmediato me voy al bar de la esquina donde estaban jugando al codillo, lo llamé aparte y le dije: 


"Mimo, no cambies nada, está perfectamente encajada, no sé cómo lo lograste pero está muy bien.  


Y me responde: -Ya lo sé.   Yo ya me iba, pero me detiene y me dice: -Ché, boludo, pero en la segunda parte cuando repetís el Si, el segundo es bemol, no natural.   


Con toda la bronca, fui, lo probé, y tenía razón él. Genios como ésos no aparecieron más. Atilio Stampone lo grabó con la orquesta típica que dirigía entonces, en 1957 cantando Héctor Petray, pero el tema pasó sin pena ni gloria. Recién  se instaló en las orejas del público, cuando el “Polaco” Roberto Goyeneche comenzó a  cantarlo, precisamente en Caño 14 y a instancias del propio Stampone y para mayor gloria de ese enorme poeta que fue Homero Expósito, que compuso ese tango pensando en un amor que había tenido y como una crítica a la publicidad que invadía todos los campos de la sociedad de consumo. 


Goyeneche lo grabó con  la orquesta de Atilio Stampone en 1972,

siendo cuando el Polaco estaba en la cúspide y el músico le hizo unos arreglos algo sorprendentes, pero preciosos. Y  el propio Stampone recuerda por ejemplo el caso de Gricel. -El Polaco tenía su carácter. 


Cuando le cambié el tono a “Gricel” el Polaco me llamó por teléfono y me dijo que le había puesto “tono de mina”. Y cuando le dije que para empezar tenía que esperar el golpe de un timbal, salió a la vereda gritando que yo estaba loco. Al final, lo entendió, y lo hizo de un saque. 


Realmente lograron entre ambos verdaderas joyitas que vale la pena recrear cada tanto para entender cómo eran aquellos tiempos del tango. Stampone que se conserva como gloria viviente del tango, reitera su admiración por Horacio Salgán ("el más grande tocando el piano"), Aníbal Troilo ("Inigualable, compartí espacios con él en aquella maravilla que era Radio El Mundo y creo que sería necesario repasar permanentemente su obra"), a Mariano Mores como el feliz compositor y creador de éxitos, a Bill Evans y Tony Benett en el jazz, y sobre todo aquella época en que desde Cerrito hasta Callao había varios locales con orquestas.   


 José María Otero en "Tangos al bardo"

 


SINOPSIS

Contempla un afiche callejero despiadado con él; ese anuncio comercial exhibe a su mujer amada como un fetiche, como un objeto de codicia que se vende. Presentada como un producto, ella aparece ofreciendo lo que queda de su lozanía, y él se siente como crucificado por el dolor… Con ironía se burla de sí mismo, pero lo desborda la desesperación llegando a desear la muerte… En contraste con esta sordidez, ahora se fija en el anochecer, que oscurece los relieves de la puerta de la calle, también al tiempo primaveral como si se tratara de una pintura trazada por el aire agradable que corre. Están presentes los rasgos que acompañaban la época del amor, pero todo carece de sentido sin ella, que es ofrecida en los panfletos al desamparo de un maniquí sin su vestido.

Se acerca el final, a la vez lo súplica y lo protesta… Recuerda la lucha que acometió impulsado por el amor, hasta enfrentarse con la realidad inaceptable agravada por la impotencia de expresar su dolor y concluyendo con la firme desesperanza de su pérdida final.


Además de la grabación por parte del “polaco” ya citada de 1972 existe otra de 1987, esta vez siendo acompañado por el fuelle de Néstor Marconi y la viola de Juanjo Domínguez.


 

AFICHES - Tango 1955

Música: Atilio Stampone

Letra: Homero Expósito

 

Cruel en el cartel,

la propaganda manda cruel en el cartel,

y en el fetiche de un afiche de papel

se vende la ilusión,

se rifa el corazón...

Y apareces tú

vendiendo el último jirón de juventud,

cargándome otra vez la cruz.

¡Cruel en el cartel, te ríes, corazón!

¡Dan ganas de balearse en un rincón!

 

Ya da la noche a la cancel

su piel de ojera...

Ya moja el aire su pincel

y hace con él la primavera...

¿Pero qué?

si están tus cosas pero tú no estás,

porque eres algo para todos,

como un desnudo de vidriera...

¡Luché a tu lado, para ti,

por Dios, y te perdí!

 

Yo te di un hogar...

¡Siempre fui pobre, pero yo te di un hogar!

Se me gastaron las sonrisas de luchar,

luchando para ti,

sangrando para ti...

Luego la verdad,

que es restregarse con arena el paladar

y ahogarse sin poder gritar.

Yo te di un hogar...

-¡fue culpa del amor!-

¡Dan ganas de balearse en un rincón!

 

 

Además de la grabación por parte del “Polaco” con Atlio Stampone, de 1972, 

existe otras dos, una de 1987, en la esa vez fue acompañado 

por el fuelle de Néstor Marconi y otra de 1994, en directo, 

donde lleva el acompañamiento de la viola de Juanjo Domínguez. 

 

 

Con Atlio Stampone, en 1972.

 

 

Con Néstor Marconi en 1987.

 

 

Con Juanjo Domínguez en 1994.
 
 
 

 

03 - ALMA, CORAZÓN Y VIDA

“Se puede decir con certeza que el vals “Alma, corazón y vida” es un tema emblemático de la canción criolla. Esta composición ha cumplido 72 años de creada y su compositor don Adrián Flores Alván cumplió 94 años de edad el jueves 8 de septiembre de 2020.


“El tema ha dado la vuelta al mundo y ha sido interpretado por famosos artistas como Libertad Lamarque, Pedro Vargas, Raphael, Django, Leo Marini, Roberto Goyeneche, Los Panchos y Paloma San Basilio, pero Adrián sigue tan humilde como siempre”.


El vals se hizo conocido desde la década de 1950 y desde entonces nunca paró de sonar en las radios peruanas, una reunión de casa, un callejón de vecinos amigos, un mediodía previo al almuerzo familiar o en pleno horario de comida. Adrián Flores Albán tuvo la virtud de hacer que su composición permanezca en el tiempo y la canten abuelos, adultos, jóvenes y niños, en un colegio, en una actividad deportiva. ‘Alma, corazón y vida’ nunca dejó de ser mal acompañante. 


Eduardo Flores, uno de los ocho hijos de Adrián Flores Albán, recuerda cuando su padre presentó su tema al icónico grupo 'Los Embajadores Criollos' que lo tomó y terminó siendo cantado por el recordado chalaco Rómulo Varillas, primera voz de dicha agrupación.


“(Mi papá) Comenzó a visitar a varios cantantes y llega donde el señor Rómulo Varillas, quien, parece, estaba hasta cierto punto, incrédulo, porque un hombre de 23 años (Flores Albán tenía esa edad en ese entonces) habló de su canción… Entonces lo invita un día al ensayo de los Embajadores, lo citó a las 7 y a las 5 ya (Flores Albán) estaba parado esperando que lleguen los integrantes”, contó Eduardo.


Y prosiguió el relato: “Lo vio ingresar, se acerca y lo llama y al escucharlo ya sale de inmediato la introducción conocida y famosa de ‘Alma, corazón y vida’. (Rómulo Varillas) Lo aprende y en la noche ya lo estaban cantando”, recordó.


Adrián Flores Albán contó en una entrevista cómo creó la canción y qué le inspiró a hacerlo. Según su relato, entre 1947 y 1948 él sirvió al Ejército Peruano. Y en ese último año, destacado en la frontera de Tumbes, con Ecuador, conoció a una mujer de la que se enamoró.


"Ahí es cuando sale: 'recuerdo aquella vez, que yo te conocí, pero no me acuerdo ni cómo te vi". ¿Por qué digo eso? Porque era una tarde imborrable, era la primera tarde que yo visitaba la frontera. Luego me puse a tomar con los amigos. Y de ahí no me acuerdo más. Estaba en tragos", relató.


En esa reunión social había otras personas y una chica le llamó la atención. El haber tomado tanto hizo que Adrián se le acerque, pero nunca recordó qué es lo que hizo, por su estado de ebriedad. 


Y al día siguiente, con dolor de cabeza, le avisaron que alguien lo buscaba. "Era una chiquilla de doce años que me dijo 'mi tía lo llama'. Entonces salgo y veo una chica de pelo castaño, blanca, con un vestido verde agua, con estrellitas plateadas. Yo me fui acercando y ella me dice 'esa cara, ayer te han traído cargado. Te has mareado, has tomado mucho". Y me agarró la mano y me dijo 'vámonos a la posa'. Ese día nos declaramos enamorados, de una manera tan simple", recordó.


¿Y por qué la relación no siguió? "Ella tenía un pretendiente que tenía plata. Según ella, no lo quería. Pero su mamá era la que influía para que ella estuviera con ese chico. La mamá llevaba ocho años en silla de ruedas y el pretendiente le pagaba el médico y las medicinas. Entonces, había un poco de agradecimiento. Ella me dijo, en la última carta: 'me caso con Jorge', porque no puedo seguir viendo sufrir a mi madre", relató.


Flores Albán cuenta que la frase "oye esta canción que lleva" la hizo al recordar que su amada tenía una radio frente a la cual ambos se ponían a escuchar canciones cuando estaban juntos. "Entonces yo me imaginé a ella escuchando la radio y escuchando justamente la canción", dice.


Para el sociólogo César Cardozo, el significado de la letra de este vals, tiene elementos que van más allá de lo literal. “Es muy ilustrativo. Alma es eternidad, es un amor que nunca muere. Corazón es sentimiento y la vida es existencia, felicidad que se vive en el presente. Alma es lo eterno, por eso es que en el aspecto amoroso hay juramentos, uno jura el amor a la eternidad. Son amores que nunca se acaban”, dice.


La frase 'Alma, corazón y vida' trascendió la música misma y la historia de amor a la que hace referencia en sí misma, para convertirse en una frase de múltiples usos, una de ellas, motivadora para el deporte o una actitud de empuje. No era extraño, por ello, el típico dicho futbolero de “hay que ponerle alma, corazón y vida” o “tiró al arco con alma, corazón y vida”, entre otros.


“El deporte y la política se relacionan con la historia a través de las pasiones, las emociones, las alegrías o las tristezas, porque el amor también puede generar tristeza, Nos hacen ver que los afectos, las emociones, la música son acontecimientos unidimensionales, se disfrutan solamente en el presente", comenta César Cardozo.





ALMA, CORAZÓN Y VIDA - Vals 1948

Letra y Música: Adrián Flores Albán




Recuerdo aquella vez 

Que yo te conocí 

Recuerdo aquella tarde 

Pero no me acuerdo ni cómo te vi. 

Pero sí te diré 

Que yo me enamoré 

De esos tus lindos ojos 

De tus labios rojos 

Que no olvidaré.


Oye esta canción que lleva 

Alma, corazón y vida 

Esas tres cositas nada más te doy. 

Porque no tengo fortuna 

Esas tres cosas te ofrezco 

Alma, corazón y vida y nada más. 

Alma para conquistarte 

Corazón para quererte 

Y vida para vivirla junto a ti. 

 

 

El “polaco” Goyeneche grabó este vals, a dúo con Angel Díaz, 

en el año 1955 acompañado de la orquesta de Horacio Salgán. 

 

 

En 1955, a dúo con Angel Díaz, 

acompañados de la orquesta de Horacio Salgán.

 

 

 



 

 

 

 


04 - AMURADO

En 1922 José De Grandis integró de manera fugaz la orquesta dirigida por Luis Petrucelli para actuar en el Casino Pigall. Más adelante, en 1925, integró el sexteto que dirigía el bandoneonista Enrique Pollet, actuando en el Café El Parque, de Lavalle y Talcahuano (antes se llamaba Café Internacional) en cuyo entrepiso estaba la Rotisería Argentina ​y también una casa de citas regenteada por Madame Fontane. En una de las ocasiones en que Pedro Laurenz concurrió al local para escuchar a su amigo Pollet, De Grandis le acercó unos versos que había escrito y se puso a musicalizarlos junto con Pedro Maffia (por entonces ambos tocaban en el sexteto de Julio De Caro) dando nacimiento en 1925 al tango AMURADO.


Si bien De Grandis fue un letrista modesto que utilizó en sus tangos todos los lugares comunes característicos del género, en Amurado, esos lugares son delicadamente decantados por el poeta. La música de Maffia y Laurenz embelleció sus versos y la memorable interpretación de Agustín Magaldi al grabarlo el 10 de septiembre de 1927 le dio un empuje hacia la popularidad.


Orlando del Greco cita en especial dos de sus metáforas, «una tarde más tristona que la pena que me aqueja» y «pero llevo más en curda a mi pobre corazón», de las que dice que no carecen de vigor y de cierta originalidad.


Del Priore y Amuchástegui opinan que: Con algo del Pascual Contursi de Mi noche triste, algo del inspirado empleo del lunfardo de Celedonio Flores, e imágenes originales, Amurado es el tango más logrado de De Grandis, que junto a Laurenz y Maffia crearon una pieza cuyo atractivo se refleja en la cantidad de versiones instrumentales que tuvo, y en la que cobró especial importancia la bella variación de bandoneón creada por Laurenz (ejecutada una vez en los agudos y otra en los graves).


Francisco García Jiménez dice, refiriéndose a Laurez y Maffia, que Amurado es "el tango que reflejaría el elocuente diálogo de agudos y graves que entablaron sus bandoneones de asombro."


Hubo un tiempo en el que, debido a la censura, en la etiqueta de los discos al nombre de Amurado, voz lunfarda proveniente del genovés, se le agregó Abandonado, su traducción adecentada.


De todos los artistas que grabaron Amurado (Ernesto Baffa, José Basso, Francisco Canaro con la voz de Agustín Irusta, Julio de Caro, Ignacio Corsini, René Cóspito, Carlos Gardel, el trío Irusta-Fugazot-Demare, Rubén Juárez, Agustín Magaldi, Roberto Goyeneche, Edmundo Rivero, Sexteto Mayor, Adriana Varela, Jorge Vidal, Pedro Laurenz y Juan Carlos Casas, Julio Sosa, Rubén Juárez y Osvaldo Pugliese, entre otros), es difícil elegir la mejor, pero, en fin, creo que me voy a decantar y me van a perdonar, pero es mi debilidad, por la del "Polaco" Roberto Goyeneche, que grabara en su álbum de 1990, "Cantor De Mi Barrio" y en la que contó con el genial acompañamiento de la orquesta de Raúl Garello.




AMURADO - Tango 1927

Música: Pedro Maffia / Pedro Laurenz

Letra: José De Grandis


Campaneo a mi catrera y la encuentro desolada.

Sólo tengo de recuerdo el cuadrito que está ahí,

pilchas viejas, una flores y mi alma atormentada...

Eso es todo lo que queda desde que se fue de aquí.


Una tarde más tristona que la pena que me aqueja

arregló su bagayito y amurado me dejó.

No le dije una palabra, ni un reproche, ni una queja...

La miré que se alejaba y pensé:

¡Todo acabó!


¡Si me viera! ¡Estoy tan viejo!

¡Tengo blanca la cabeza!

¿Será acaso la tristeza

de mi negra soledad?

Debe ser, porque me cruzan

tan fuleros berretines

que voy por los cafetines

a buscar felicidad.


Bulincito que conoces mis amargas desventuras,

no te extrañe que hable solo. ¡Que es tan grande mi dolor!

Si me faltan sus caricias, sus consuelos, sus ternuras,

¿qué me quedará a mis años, si mi vida está en su amor?


¡Cuántas noches voy vagando angustiado, silencioso

recordando mi pasado, con mi amiga la ilusión!...

Voy en curda... No lo niego que será muy vergonzoso,

¡pero llevo más en curda a mi pobre corazón!

 

 

Roberto Goyeneche, grabó este en su álbum de 1990, "Cantor De Mi Barrio" 

y fue acompañado en él por la orquesta de Raúl Garello.

 

 

Con la orquesta de Raúl Garello en 1990.
 

 

 

 

 


01 - ABSURDO

Eran los tiempos cuando el ferrocarril transportaba a nuestro pueblo por toda la geografía del país. Tiempo en que debido a las distancias l...